La Seguridad Social admite un error al reclamar una prestación a un alumno discapacitado

Pamplona, 12 feb (EFE).- El Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) ha admitido que cometió un error y por este motivo rectificará las reclamaciones que hizo a un estudiante discapacitado navarro por el supuesto cobro indebido de una prestación familiar.
Se trata del estudiante pamplonés Oier Lakuntza Irigoien, de 26 años, que sufre el llamado “síndrome de Wolfram”, que le ha causado ceguera, sordera y dos tipos de diabetes, y al que la Seguridad Social le reclamó la devolución de 11.150 euros.
Este importe fue abonado por la discapacidad que padece el joven, aunque la Seguridad Social lo habría considerado incompatible con la beca de investigación concedida por la Universidad del País Vasco para realizar una tesis doctoral en Química Cuántica.
A raíz de este caso, el Defensor del Pueblo de Navarra, Francisco Javier Enériz, se dirigió a la Defensora del Pueblo de las Cortes, María Luisa Cava de Llano, para que impulsara cambios en la normativa estatal que rige las incompatibilidades de las prestaciones económicas concedidas por la Seguridad Social a personas con discapacidad.
No obstante, la Seguridad Social ha asumido hoy en un comunicado que en este caso se cometió un error y revisará las resoluciones incorrectas, una decisión que ya se ha comunicado al interesado.
La Seguridad Social asegura que tiene como objetivo garantizar los derechos de los ciudadanos y avanzar en calidad en el servicio, por lo que en casos como éste “actúa con la mayor celeridad”.
El joven, informa la Seguridad Social, disponía entre el 1 de mayo de 2008 y el 30 de abril de 2009 de una beca de investigación, aunque sólo desde el 13 de mayo de 2008 tenía un contrato en prácticas, de duración determinada y a tiempo completo, con la Universidad del País Vasco.
Por este motivo, la Seguridad Social tramitó reclamaciones erróneas, ya que lo gestionó como si se tratara de ingresos incompatibles con la prestación por asignación de hijo a cargo que percibía.
En ese sentido, recuerda que las becas públicas y las concedidas para fines de investigación no tienen naturaleza de salario durante los dos primeros años, por lo que la Seguridad Social no debió reclamar al estudiante el importe de la prestación entre el 1 de enero de 2009 y el 13 de mayo de 2010.
A partir de esta fecha el contrato era en prácticas y ya se considera beca-salario pero si las retribuciones entre esa fecha y el 31 de diciembre de 2010 no superaron el SMI, no se le debería reclamar nada, indica la Seguridad Social.

Fuente: finanzas.com

La vacuna contra la incomunicación

LOS HOSPITALES DE REFERENCIA VASCOS ATIENDEN POR LENGUAJE DE SIGNOS A UNA VEINTENA DE PACIENTES EN EL PRIMER MES DE ACTIVIDAD DEL SERVICIO

BILBAO

Una intérprete del lenguaje de signos traduce las explicaciones de la oftalmóloga a la paciente durante la consulta médica. (Oskar Martínez)

LA consulta médica se llena de gestos en el aire en medio de un silencio concentrado. El análisis profesional fluye en segunda instancia a través de los dedos cuando calla el eco de las palabras que nunca oiría el paciente. La sanidad vasca ha roto desde hace un mes la brecha de comunicación que existía con la comunidad sorda con la presencia de tres traductores de signos en los tres hospitales de referencia que han atendido a más de una veintena de pacientes.

La bilbaina Araceli García, de 45 años, es la receptora de las explicaciones médicas en una revisión ordinaria de oftalmología. La presencia de una traductora le permite prescindir de la ayuda de sus familiares, muchas veces más voluntariosa que efectiva por el limitado conocimiento de algunos de ellos del lenguaje de signos. “Suelo venir a la consulta con mi madre, pero sus explicaciones son muy cortas”, apunta. Por este motivo, disfruta al mismo tiempo de una autonomía inédita y de una atención profunda. “Esto es una demanda de hace mucho tiempo, es una conquista. Me siento tratada con más igualdad con respecto al resto de pacientes”, destaca.

La asociación ProPersonas Sordociegas de Euskadi (EIE-APSE) es la promotora de una iniciativa pionera en el Estado y que se aplica en los sistemas sanitarios más desarrollados de Europa. La traducción ataja una carencia de Osakidetza subsanada en otros servicios públicos básicos como la educación, que dispone ya de un equipo de traductores. La asociación destaca la importancia de esta cobertura en la sanidad para erradicar las barreras de incomunicación. “La necesidad es máxima porque cuando una persona acude al médico está mal y necesita comunicarse con la mayor claridad del mundo”, expone Marco Villarreal, coordinador del servicio.

La comunicación en la red vasca queda garantizada con la presencia permanente de un traductor en cada centro de referencia de cada uno de los tres territorios, Cruces y los hospitales universitarios de Donostia y Araba. De esta forma, los médicos pueden recurrir a los traductores de manera inmediata para facilitar la comunicación con los pacientes con sordera. La cobertura se extiende al resto de la red asistencial con una cita solicitada en la web de la asociación, www.sordociegoseuskadi.org con una antelación de 48 horas.

METICULOSA SELECCIÓN El servicio, que se presta a todos los pacientes con carencias de audición, se especializa en el colectivo de los sordociegos, que en Euskadi agrupa aproximadamente a un millar de personas, con más problemas de comunicación. “Muchas de esas personas permanecen recluidas en sus familias. Se aíslan y no participan del movimiento asociativo”, apunta Villarreal. Estas circunstancias personales dificultan aún más la relación con estos pacientes. “Suelen presentar cuadros de depresión y en ocasiones también son reticentes a las ayudas”, precisa. Por este motivo, la asociación ha realizado una meticulosa selección de los interpretes para facilitar el contacto.

Al margen del conocimiento técnico, avalado por una titulación académica de grado superior, la asociación buscaba un talante sensible. “Se necesita un contacto lo más cercano posible”, señala. Por este motivo, los traductores potencian la relación para mejorar el servicio. “Quedamos un rato antes de la consulta para conocernos y familiarizarnos con su forma de comunicarse”, señala Laura Jiménez, la profesional del hospital de Cruces. Esta especialista destaca la tranquilidad que proporciona el servicio a los pacientes con problemas de audición. “Es una prestación necesaria porque antes llegaban desorientados e inseguros”, recalca.

La misma inseguridad se trasladaba a los médicos de la red pública que se enfrentaban al muro de la incomunicación en el trato con estas personas. “Te podía entrar la duda sobre si te habías sabido hacerte entender y te habían podido interpretar”, reconoce la oftalmóloga Carmen Tolibar, que tira de símil para retratar los encuentros: “Antes era como ir a China y comunicarte por señas”. En su caso, paliaba la incomunicación a base de experiencia y dedicación. “Ante la duda realizaba más exploraciones pero había problemas para describir de manera concreta las molestias, precisiones sobre la profundas o la continuidad”, recuerda.

La brecha aumentaba de manera exponencial con las personas que combinaban trastornos de audición y de vista. “Sólo he tenido un paciente. Se suele recurrir a la escritura, pero en este caso tuve que emplear un rotulador de gran tamaño”, apunta. Tolibar aprecia una fluidez desconocida en las consultas y destaca el clima de confianza. “Su actitud es la misma, porque siempre han venido con los cinco sentidos. Pero ahora se sienten mucho más relajados, no van a tener dificultades de entender y expresarse”, señala.

El servicio de traducción supone el principal acercamiento del colectivo de sordos hacia el mundo sanitario. A este respecto, la asociación prepara el lanzamiento de cursos de aprendizaje para los facultativos. Estos talleres, cuya fecha de inicio está por determinar, suponen una primera toma de contacto con el lenguaje de signos con vocabulario básico como saludos. El coordinador apuesta por cursos cortos de hasta 20 horas para facilitar la asistencia de los profesionales. En cualquier caso, matiza que el objetivo es facilitar su relación con los pacientes. “Nuestro deseo es que se genere una empatía a través de pequeños gestos”, señala.

CENSO Y AYUDAS Por otra parte, la asociación aprovechará la presencia de sus traductores en los hospitales vascos de más peso para visibilizar al colectivo de los sordociegos. A este respecto, su objetivo es completar el primer censo vasco del colectivo aprovechando el paso de pacientes. Sus responsables destacan que la contabilidad de esta franja de población allana las ayudas institucionales. “Con los datos reales tienes más fuerza para solicitar una atención para las coberturas sociales”, afirma Villarreal.

Paralelamente, la asociación quiere introducirse en los cerrados círculos de algunos de los sordociegos para mejorar su calidad de vida con programes en favor de la comunicación. En este caso, la asociación constata las dificultades de muchas de estas personas por su falta de conocimiento del lenguaje de signos. “Muchos desarrollan un lenguaje de signos propio a través de señales”, apunta el coordinador. Como medida de prevención, la asociación se plantea la creación de un equipo de mediadores expertos en lenguaje de signos para que se introduzcan en los domicilios y puedan descifrar estas comunicaciones personales.

Fuente: Deia.com

Enfermo y brillante, ¿es incompatible?

LA SEGURIDAD SOCIAL RECLAMA 11.150 EUROS A OIER LAKUNTZA, UN EXCELENTE ESTUDIANTE SORDOCIEGO Y FUTURO DOCTOR EN QUÍMICA CUÁNTICA. SU ‘DELITO’: LOGRAR UNA BECA DE INVESTIGACIÓN MIENTRAS RECIBE UNA PRESTACIÓN POR DISCAPACIDAD

OIER Lakuntza Irigoien es un chico brillante. No lo dice quien escribe estas líneas, lo atestigua su expediente académico. Estudió la licenciatura de Químicas en la Universidad de Navarra y entre sus múltiples notables, sobresalientes y matrículas de honor tan solo se desliza un aprobado. Sus excelentes calificaciones le hicieron merecedor de una beca de investigación para realizar la tesis doctoral en la Universidad del País Vasco (UPV), trabajo que está a punto de terminar.

Oier Lakuntza Irigoien y su padre, Ángel, muestran los recursos que han redactado contra la demanda de la Seguridad Social.

De hecho, este verano, si no es antes, Oier podrá decir con orgullo que es doctor en Química Cuántica. Lo que ha conseguido este joven pamplonés de 26 años no es fácil pero si al esfuerzo que supone esta trayectoria académica le añadimos los graves problemas de salud que padece, lo convierte en un ejemplo único (o casi) en todo el mundo. Oier padece el síndrome de Wolfram, una enfermedad degenerativa que le ha dejado ciego, con problemas de audición y diabetes. Este joven recibía una prestación económica por discapacidad, que ahora el Instituto de la Seguridad Social le reclama al considerarla “incompatible” con los rendimientos de trabajo que ha realizado Oier en los dos últimos años de beca.

La amarga noticia les revolvió en noviembre del pasado 2010. “Nos llamaron del Instituto de la Seguridad Social para comunicarnos que la prestación por discapacidad era incompatible con los rendimientos de trabajo de Oier”, recuerda su padre, Ángel Lakuntza. En un principio era él quien recibía dicha ayuda económica por tener un hijo a cargo afectado por una minusvalía del 86%, “pero renuncié para que se lo ingresaran a Oier”. Esto ocurrió años antes de que su hijo solicitara una beca para realizar la tesis doctoral y el Gobierno foral se la concediera. “Pero ya consulté si eso podía ser un problema y me comentaron que no, que no era cuestión de la titularidad”, afirma su padre.

Al parecer, el quid de la cuestión radica en que una persona que recibe una prestación por padecer una discapacidad no puede ser beneficiario de una beca de investigación. “Es una injusticia enorme. Oier obtuvo el mejor expediente de todas las personas que recibieron la beca. Se lo dieron por méritos exclusivamente académicos. Luego está el hecho de que, debido a sus circunstancias personales, a su discapacidad, recibe una prestación económica que le permite comprar aparatos para los oídos que cuestan un pastón, unas pastillas que tiene que tomar y aquí no se venden… No es una cuestión que Oier haya elegido sino que le ha tocado en la vida”, explica su padre, que considera que “se habla mucho de integración, de diversidad… pero es mentira. A la hora de aplicar la discapacidad a la vida hay mucha palabrería y poca actuación”.

Y es que en vez de aplicar medidas de discriminación positiva para facilitar el desarrollo personal y académico de una persona que ha superado múltiples obstáculos para llegar hasta donde ha llegado, la Administración hace todo lo contrario. “Se le discrimina por tener una discapacidad. Oier está en inferioridad de condiciones. Es sordociego, tiene diabetes y otros problemas que le complican la vida y, sin embargo, ha conseguido algo que pocas personas con todos los sentidos (entre comillas) pueden hacer”, asegura su padre, que lamenta que “Oier tendría que haber renunciado a la prestación por discapacidad para obtener la beca, pero es que mi hijo tiene unos gastos para poder llevar una vida normalizada que el resto no tiene. Además, el dinero de la beca es para investigar. Es una injusticia y voy a llegar hasta donde haga falta”.

EL FUTURO

Trabajar y renunciar a la prestación o vivir en la miseria

Su hijo va más allá en su reflexión, y mira hacia el futuro. “No es sólo cuestión de la beca sino que parece que esa prestación por discapacidad es incompatible con cualquier tipo de contrato. Si estuviera trabajando tampoco podría recibirla, debería renunciar a ella”, explica Oier, que añade “la única forma de cobrar esa prestación es quedarse en la miseria, que la única fuente de ingresos sea esa”. Esta ayuda no llega a 500 euros mensuales mientras que por la beca ha cobrado 1.100 euros al mes (12 pagas) durante los dos primeros años y 970 euros (14 pagas) los dos últimos.

Ante esta situación, añade su padre, “las personas que sufren estos problemas se plantearán quedarse con la prestación y no buscar trabajo. Con eso consigues la marginación de la persona, su hundimiento moral. No es el caso de Oier”. De hecho, cuando termine la tesis, a este joven le gustaría dedicarse a la divulgación científica. “Me gusta investigar pero creo que si no se transmite es como si no existiera. Si no se divulga, la gente no sabe lo que hacemos. He contactado con la Sociedad Elhuyar, dedicada a la divulgación científica, y quizá pueda empezar a trabajar con ellos”, asegura Oier, que pese a sus dificultades ha vivido solo en San Sebastián y en Tarragona, donde realizó una estancia en el Instituto Catalán de Investigación Química. “Al principio me costó un poco, pero me apañé bastante bien”.

EL JUICIO: 16 DE FEBRERO

Pelearán hasta el final

Después de varios recursos y de tocar la puerta del departamento de Educación, la familia Lakuntza-Irigoien se enfrentará el próximo 16 de febrero a un juicio en el que la Seguridad Social le reclama un total de 11.150 euros. “Se supone que este dinero debería corresponderse con los cuatro años de la prestación pero no coincide y nuestro abogado dice que se han columpiado con las cantidades”, explica Ángel, que añade que “también nos ha comentado que la ley es la ley y que el juez no entrará en valoraciones”. Digan lo que digan los tribunales, esta familia tiene intención de pelear hasta el final. “Estoy dispuesto a irme a Madrid con una tienda de campaña para denunciar esta injusticia”, afirma Ángel. Las leyes, en su opinión, “se hacen generales sin tener en cuenta las excepciones. Y la vida no es así”.

Orgullosos de su hijo, y con razón, Ángel y su mujer, Arantza, han decidido que lucharán hasta el final para que se haga justicia. “Oier tiene muchas dificultades, el síndrome de Wolfram es una enfermedad muy grave. Y a pesar de los obstáculos ha conseguido terminar Química con el mejor expediente y realizar la tesis doctoral. Durante la carrera, Oier tomaba apuntes en clase con un lector de braille. Sus compañeros le prestaban aquellos apuntes que él no conseguía coger y por las tardes nos poníamos a trabajar: yo los leía del pale y el los transcribía al braille“, recuerda. Es te es sólo un ejemplo, pero la lista es interminable. La suya es una vida de esfuerzo y tesón, un camino de obstáculos en el que ha surgido una nueva piedra que confían en esquivar. Sólo piden que Oier no sea discriminado por tener una discapacidad y pueda continuar su brillante trayectoria académica y profesional.

Fuente: Notícias de Navarra

Nueve cocineros de Madrid y uno de Castilla-La Mancha se jugarán la última plaza para la final nacional de IV CCA

El próximo 24 de enero se celebrará en Madrid la sexta y última semifinal de IV Concurso Cocinero del Año (CCA), a la que se han podido presentar cocineros que estén actualmente trabajando en restaurantes de Madrid y Castilla–La Mancha. En el caso de esta sexta semifinal, el concurso propiamente dicho se celebrará en el IES Hotel Escuela de la capital y las actividades paralelas (espacio Chef TV de demostraciones gastronómicas, village de patrocinadores y entrega de premios) se llevarán a cabo en el Palacio Municipal de Congresos, dentro del marco de Madrid Fusión. Cabe recordar que CCA es un concurso de ámbito nacional dirigido a chefs profesionales, mayores de 23 años, y presidido por el chef tres estrellas Michelin, Martín Berasategui. Los cocineros participantes han tenido que diseñar un menú formado por un entrante, plato principal y postre cuyo coste total no debe superar los 16 euros por persona en materia prima (las recetas deben ser propias). Entre todas las propuestas de menú recibidas por la organización, un jurado técnico ha escogido las 10 que participarán en directo el día 24 en Madrid. Paralelamente, la organización solicita a los cocineros la elaboración de una pieza de aperitivo en forma de tapa, con un coste de dos euros en materia prima por unidad. Este concurso de aperitivos está patrocinado por la firma Codorníu. Nueve concursantes de Madrid, uno de Castilla–La Mancha y un jurado de lujo Para esta semifinal, la organización recibió 35 menús completos, a los que se les adjudicó un número de participación para preservar en todo momento la objetividad y transparencia en la elección. De entre todas las propuestas gastronómicas, el jurado técnico del concurso ha elegido las diez mejores para que concursen en directo en Madrid. Los diez semifinalistas que están tras los números elegidos son: Mario Ariño Iglesias (rte. \”Caixa Forum Madrid\”, de Madrid-); Alberto Moreno (rte. \”Dos Hermanos\”, de Pozuelo de Alarcón, Madrid); Carlos Durán Herrera (rte. \”Marimmia\”, de Madrid); Roberto Marcuende Llave (rte. \”Rincones\”, de Madrid); Javier Estévez Ballesteros (rte. \”Mesón de Doña Filo\”, de Colmenar del Arroyo, Madrid); Antonio Canales García (rte. \”La Finca Fuentepizarro\”, de Madrid); Manuel Domínguez Carrete (rte. \”Lua\”, de Madrid); Javier Novoa de la Cruz (rte. Gastronomika Novoa\”, de Madrid); Ignacio Garbayo Perojo (catering \”Sueños de Cocina\”, de Madrid); y Ángel Aceituno Rodríguez (rte. \”Quixote\” del hotel Hilton Buenavista, de Toledo). Los chefs que formarán parte del jurado de degustación y por tanto tendrán la tarea de valorar las propuestas de los diez participantes son: Diego Guerrero (rte. \”Club Allard\” de Madrid, con dos estrellas Michelin y dos soles Repsol); Juan Pozuelo (cocinero y presentador del Canal Cocina y Tele Madrid); Alberto Chicote (rte. \”Nodo\” de Madrid, un sol Repsol); José Carlos Fuentes (rte. \”Tierra\” del Hotel Valdepalacios, con dos soles Repsol); y Juan Pablo Felipe (rte. \”El Chaflán\”, un sol Repsol). En cocinas, ejercerán de jurado técnico dos profesores del IES Hotel Escuela, Fernando Arribas y Fernando Sesma, cuya misión será puntuar la manera de trabajar de los participantes, la manipulación de producto, limpieza, compañerismo en la cocina, así como el correcto uso de herramientas y métodos de preparación. Como jueces del Premio Aperitivo Codorníu participarán: Juanjo López (rte. \”La tasquita de enfrente\” de Madrid, dos soles Repsol) y Sacha Hormaechea (rte. \”Sacha\” de Madrid, dos soles Repsol). El chef que se proclame vencedor en esta semifinal cerrará la lista de seis cocineros clasificados para la gran final nacional que se celebrará dentro del marco de la Feria Alimentaria (salón Restaurama, espacio BCNVanguardia), en Barcelona, el 29 marzo de 2012. Para esta final está ya clasificado Víctor Manuel Rodrigo, del restaurante \”Samsha\” de Valencia, quien ganó la primera de las semifinales; Juan Jiménez, actualmente trabajando en el equipo de restauración del hotel Ars de Barcelona, quien ganó la segunda; Juan Carlos Padrón, del restaurante \”El Rincón de Juan Carlos\”, quien se proclamó vencedor en la semifinal celebrada en Mijas Costa; Marco Varela, ganador de la cuarta semifinal celebrada en Gijón; y Sergio Bastard del \”Restaurante by Sergio Bastard\”, ganador de la pasada semifinal, la quinta, celebrada en Santander. Juan Pozuelo, Jordi Cruz, Diego Guerrero y Beatriz Sotelo en el espacio Chef TV, dentro de Madrid Fusión Jordi Cruz (chef con dos estrellas Michelin y dos soles Repsol por el restaurante \”Àbac\”, una estrella por el restaurante \”L\”Angle\”, vicepresidente de CCA y ganador de la primera edición del concurso), y Beatriz Sotelo (chef una estrella Michelin por su restaurante \”A Estación\” de Cambre –A Coruña– y ganadora de la segunda edición del concurso), serán los encargados de dirigir las demostraciones gastronómicas del espacio Chef TV, que se celebrarán en el Palacio Municipal de Congresos, dentro del marco de Madrid Fusión. En esta ocasión, el programa contará también con la participación de Juan Pozuelo, chef y presentador, y Diego Guerrero, chef dos estrellas Michelin (rte. \”Club Allard\” de Madrid). Estamos seguros que entre todos estos grandes cocineros convertirán el programa Chef TV, no sólo en una plataforma de conocimiento para el profesional, sino también en un verdadero espectáculo para los sentidos. En el mismo espacio del Palacio de Exposiciones se montará el village de patrocinadores y se celebrará, a las seis de la tarde, la fiesta de entrega de premios, con la presencia del presidente del concurso, Martín Berasategui, y de todos los participantes y jurados de la semifinal. Todas estas actividades están abiertas al público profesional (entrada libre y gratuita) y la jornada pondrá su punto final con un cóctel de despedida. *************** Con el apoyo de… IV Concurso Cocinero del Año es una realidad gracias al apoyo de diversas firmas líderes del sector de la restauración y la hostelería. Además de los patrocinadores fundadores, Alimentaria y Unilever, esta cuarta edición cuenta como patrocinadores principales con: Makro, Manitowoc, Font Vella, Fripan, Philadelphia, Arcos y Prochef; los patrocinadores preferentes son: Bonduelle, Apis, Salinera Española, Kitchenrent, Codorníu, Makro, Campofrío, Silestone, Prielá, Los Monteros, Cuk, Grupo Mahou-San Miguel y Sandía Fashion; y como colaboradores apoyan el concurso, Cashguard, Fehr (Federación Española de Hostelería), Goormeet, Cett y Club de Chefs de Cuina de Catalunya. Así mismo, esta quinta semifinal cuenta con el apoyo y colaboración del IES Hotel Escuela de la Comunidad de Madrid y la cumbre Madrid Fusión. CCA comprometido con la sordoceguera FESOCE es una asociación de organizaciones españolas sin ánimo de lucro dedicadas a prestar apoyo a personas sordociegas, sus familias y los profesionales o personas que trabajan con ellas. La sordoceguera es una discapacidad sensorial muy poco conocida y un problema especialmente dramático para quien la padece y para sus familiares. Desde Concurso Cocinero del Año hemos empezado a colaborar con Fesoce, ayudándoles fundamentalmente en la difusión de la información sobre esta discapacidad y sobre el trabajo que se realiza desde la asociación. Como todo en esta vida, el trabajo de la federación depende de unos fondos que muchas veces no llegan y es por eso que en este momento es una prioridad poder conseguir socios particulares y empresariales que puedan apoyar esta labor. Es un trabajo y una responsabilidad de todos ayudar a los que no han tenido tanta suerte como nosotros. Para conocer la gran labor que está realizando Fesoce podéis entrar en la web: www.fesoce.org. Grupo Caterdata Concurso Cocinero del Año (CCA) es un evento gastronómico de Grupo Caterdata, empresa que cuenta con una dilatada experiencia en el sector de la restauración, donde está presente desde hace veinte años. Además del concurso, la compañía edita tres publicaciones (RRR, CATERNEWS y H), cuenta con una agencia de chefs, CHEFSERVICES y desarrolla trabajos de consultoría desde su división SEP HORECA (selección estratégica de personal / strategy / community). Grupo Caterdata organiza además, el concurso alemán Koch des Jahres, la réplica de Concurso Cocinero del Año para la zona Dach (Alemania, Austria y Suiza), del que ya se ha celebrado la primera edición; y coorganizará con Alimentaria el congreso internacional BCNVanguardia, durante las tres próximas ediciones.

Fuente: Asturi.as

Traducción para sordociegos en hospitales

En el País Vasco se calcula que, al menos, 9.000 personas sufren sordo-ceguera, una enfermedad neurodegenerativa que les aísla de la sociedad.Los problemas de estas personas para moverse en nuestra sociedad son, en la mayoría de las ocaciones, insalvables.Para solucionar en parte este problema, el Servicio Vasco de Salud y la Asociación Pro Sordo-Ciegos de Euskadi han firmado un convenio de colaboración que permitirá incorporar en los tres grandes hospitales vascos de titularidad pública varios intérpretes que facilitarán la comunicación de estas personas y sus médicos.

Fuente: RTVE

Las personas sordociegas contarán con un intérprete en cada uno de los tres principales hospitales vascos

Intérpretes en los hospitales para sordociegos

Euskadi incorporará un intérprete a cada uno de los tres principales hospitales del País Vasco (Cruces, Hospital Universitario de Alava y Hospital Donostia) para ayudar a las personas sordociegas a relacionarse con los profesionales sanitarios que les atienden. El servicio, formalizado en un convenio firmado por Osakidetza, Lanbide y la Asociación Pro Personas Sordociegas de Euskadi, Eieapse, se pondrá en marcha a partir del próximo 9 de enero.

El director general de Osakidetza, Julián Pérez Gil, ha explicado en una rueda de prensa que fue Eieapse quien se puso en contacto con Osakidetza para comunicar la posibilidad de colaborar en la puesta en marcha de un servicio de interpretación para los pacientes sordociegos del servicio vasco de salud.

Ello derivó en el convenio que han firmado Osakidetza, Lanbide y Eieapse para, en palabras de Pérez Gil, “dar salida a esta necesidad”, un servicio que ha considerado “muy interesante” y que la sanidad pública “debería prestar”.

Ayudar a relacionarse

La idea es incorporar un intérprete en cada uno de los hospitales más grandes de Euskadi (Cruces, el Hospital Universitario de Alava y el Hospital Donostia), que podrá ayudar a las personas sordociegas a relacionarse con los profesionales sanitarios que les atienden.

El servicio se pondrá en marcha el 9 de enero en los tres centros, y Osakidetza se ha comprometido a “poner a disposición de los intérpretes el espacio adecuado” y a “concienciar a los profesionales sobre esta problemática”, así como a “enseñarles cómo deben actuar con estas personas”.

A su vez, Pérez Gil ha señalado la “importante dificultad” que tiene las personas sordociegas para acceder a los servicios públicos y, “específicamente”, al sanitario, por lo que es “importante” favorecer el acceso “de la mejor forma y con la mayor calidad”.

“Es un regalo de Navidad para Eieapse, para Lanbide y también para Osakidetza, ya que nos va a permitir ser más solidarios y ofrecer una mejor comunicación con estas personas, lo cual nos autorrealiza. Por otra parte, la mejora de la asistencia sanitaria con estas personas va a ser grande”, ha apuntado.

Raquel Alba, segunda por la izquierda, con Mariano Cortés, Txaro Maniega y Julián Pérez Gil, artífices del acuerdo para facilitar la comunicación de las personas sordociegas en los hospitales. :: J. ANDRADE

Proyecto pionero

Por su parte, la presidenta de EIE-APSE, Txaro Maniega, ha destacado que se trata de un proyecto “pionero” tanto a nivel de Euskadi como del resto de España.

Asimismo, ha afirmado que “el primer objetivo” de esta iniciativa es “la supresión de barreras comunicativas”, algo que ha definido como “básico y fundamental, y más en el ámbito sanitario, puesto que, dada la problemática que tienen estas personas, donde primero van a acudir, para revisar sus oídos y su vista, es al ámbito sanitario”.

Otro de los objetivos es colaborar en la elaboración del censo de personas sordociegas, “porque podremos atenderles mucho mejor si sabemos cuántas personas hay, qué características tienen, qué edad o qué otras posibles discapacidades tienen asociadas a la sordoceguera”.

Además, Maniega ha añadido que se persigue “dar a conocer a los profesionales sanitarios, mediante la información y la formación, que las personas sordociegas tienen una discapacidad única, específica y con unas características concretas”.

Por otro lado, Maniega ha dado las gracias a Lanbide por “el esfuerzo económico, gracias al cual se pueden hacer efectivos estos trabajos”, y a Osakidetza por “abrirnos sus puertas y confiar en el proyecto”.

«Carácter innovador»

A su vez, el director de Activación Laboral de Lanbide, Mariano Cortés, ha resaltado el “carácter innovador” del proyecto, así como que, si se logra “la creación y la institucionalización de la figura del mediador para facilitar la interacción entre los ciudadanos, se habrá cumplido el objetivo”.

Finalmente, en representación del colectivo, una persona sordociega, Raquel Alba Martín, ha afirmado estar “muy contenta” por el acuerdo, “porque la salud es un derecho para todas las personas, y es muy importante que los médicos sepan tratar a las personas sordociegas, porque muchas veces no saben.

Fuente: Diario Vasco

Concurso Cocinero del Año con Fesoce

Martín Berasategui presidente del jurado del Concurso Cocinero del Año

 

Martín Berasategui es el presidente del jurado del Concurso Cocinero del Año, que se enfrenta a la fase final de su cuarta edición. Con él hablamos de del alto nivel de los jóvenes cocineros y el momento por el que pasa la Gastronomía de nuestro país.
- Está a punto de celebrarse la quinta semifinal del IV Concurso Cocinero del Año, tras este tiempo, ¿ cómo ve el nivel de las futuras promesas de nuestra cocina?
• Sin duda los jóvenes están cada vez mejor formados, hay muchas más Escuelas y la realidad y la calidad de su trabajo es mejor. Llegan además con muchísimas ganas de formar parte de este momento histórico de la gastronomía española y por tanto, tienen ganas de trabajar duro para conseguir ese objetivo. Está claro que este momento gastronómico que estamos viendo hay que aprovecharlo y son los jóvenes los que exportarán en un futuro nuestro saber hacer por el mundo; pero para llegar ahí hay que trabajar muchísimo, poner mucha ilusión y perseverancia y no pensar que las cosas se consiguen de un día para otro. Por nuestra parte, creo que es importante ayudar a las nuevas generaciones en todo lo que podamos. Es nuestro deber, sin duda.
- Llegar a la final del Concurso Cocinero del Año es un proceso largo en el que pasan dos años, ¿cómo son las diferentes fases del concurso hasta llegar a la gran final de Alimentaria?
• Concurso Cocinero del Año (CCA) comenzó su andadura en el mes de septiembre de 2004 en Valencia. Son ya siete años y casi cuatro ediciones completas. Ahora mismo nos encontramos en la recta final de la cuarta edición; estamos a las puertas de la penúltima semifinal, que celebraremos en Santander, el próximo 30 de noviembre y a la que se han podido presentar cocineros de las comunidades de Cantabria, País Vasco, Navarra y La Rioja. La sexta y última semifinal se celebrará en Madrid, dentro del marco de MadridFusión, el día 24 de enero de 2012; y por último, en Barcelona, en el espacio BCNVanguardia del Salón Restaurama de Alimentaria, llegará el momento de la verdad. Los seis ganadores de las seis semifinales que se han celebrado por toda España competirán entre fogones y en directo, para conseguir convertirse en el ganador nacional de la cuarta edición de CCA.
Es un concurso muy bien montado y con grandes expectativas para los jóvenes.

- El jurado del Concurso Cocinero del Año, está presidido por usted y tiene un alto nivel en cuanto a sus componentes, háblenos de ellos y los criterios que tienen en cuenta a la hora de elegir al ganador
• Como bien comentas yo presido el concurso y Jordi Cruz lo vicepreside. Como ya sabéis, muy a mi pesar no puedo estar presente en todas las semifinales por cuestiones de agenda y es Jordi, cuya calidad y trayectoria está más que contrastada, quien está presente en todas. Además de Jordi, la organización del concurso configura para cada semifinal un jurado con los chefs más reconocidos de cada una de las zonas.
La tarea del jurado es valorar la originalidad, la presentación e innovación de los platos elaborados, el gusto y sabor de los alimentos, y la composición. Existe también un jurado técnico en cocina que puntúa la manera de trabajar y elaborar los platos, así como la correcta manipulación de los alimentos, métodos de preparación, etc.
Cuando me ofrecieron presidir el jurado de CCA, la primera regla que puse fue que deberíamos ser muy serios y, sobre todo, muy transparentes y muy ‘limpios’. Hoy en día estamos ante un concurso consolidado, con un gran nivel en los participantes y por tanto debemos ser muy justos y muy exigentes con nuestro trabajo.
-A juzgar por su experiencia como jurado, ¿hay una tendencia entre los jóvenes cocineros a apostar por una cocina de vanguardia o sigue manteniéndose la apuesta por la cocina tradicional?
• Lógicamente y sobre todo en un concurso como es Concurso Cocinero del Año, la cocina de vanguardia tiene que estar presente pero no debemos olvidar que lo más importante es tener la tradición bien aprendida, porque es la base, como suelo decir, es el cimiento de una buena casa. Empezando por la base se construye todo lo demás aunque esto es un proceso largo y costoso. La cocina de vanguardia no es ningún juego, hay mucho detrás. Es importante que esto lo entiendan los jóvenes.
- Teniendo en cuenta que las semifinales se realizan según diferentes zonas geográficas, ¿se aprecian muchas diferencias gastronómicas según las zonas?
• Normalmente los participantes de cada zona suelen beber de la tradición culinaria de su zona, como es lógico, y utilizan productos de la tierra en las propuestas que presentan a concurso. A mí eso me gusta. Como ya sabéis la única restricción en cuanto a la presentación de los menús es que no sobrepasen los 16 euros por persona en materia prima, a partir de ahí, libertad absoluta para que cada cocinero cree su mejor receta. La verdad es que todas las propuestas que llegan a la organización tienen mucho nivel, me he quedado gratamente sorprendido en muchas ocasiones, los cocineros se lo toman muy en serio y las recetas desprenden las horas de pruebas y de trabajo que tienen detrás.
-El Concurso Cocinero del Año es además una garantía para sus ganadores, ya que los vencedores en las dos primeras ediciones, tanto Jordi Cruz como Beatriz Sotelo, son reconocidos cocineros con Estrella Michelín, ¿es consecuencia del alto nivel de los participantes y del proceso de selección?
• Por supuesto. Jordi Cruz tiene dos estrellas en sus dos restaurantes (‘Abac’ y ‘L’Angle’) y Beatriz Sotelo una en su establecimiento coruñés de ‘A Estación’ (Cambre). Por su parte, José Carlos Fuentes, ganador de la tercera edición del concurso, dirige los fogones del restaurante ‘Tierra’ del Hotel Valdepalacios de Torrico (Toledo) que cuenta también con una estrella Michelin. Para redondear esta fantástica foto, Sebastian Frank, ganador de la primera edición de Koch des Jahres (ya sabéis, la edición alemana de CCA) ha obtenido también hace pocos días su primera estrella Michelin. Creo que está todo dicho.

-Su apuesta por los jóvenes cocineros no sólo queda manifiesta en su apoyo ar este Concurso, sino que además es miembro de la junta consultiva del Basque Culinary Center, ¿Cuál es su labor a este respecto?
Para nosotros, muchos de los cocineros vascos, que hemos apostado desde el principio por este proyecto lo fundamental es que es un paso importante en la consolidación académica de las generaciones venideras. Si las cosas se hacen bien, la transmisión de conocimientos y de innovación que se puede dar a través de esta universidad hará que los cocineros del futuro que puedan acceder a este sistema de estudios estén mejor preparados que nunca. Ahí está el quid de la cuestión. Yo, junto a otros colegas muy cercanos, he estado en el comité técnico asesor desde el principio pero la gestión corre a cargo de Mondragon Unibertsitatea. Seguro que consiguen una gran Universidad.
-Si no estamos mal informados, Concurso Cocinero del Año como tú mismo personalmente, habéis empezado a colaborar con la asociación Fesoce, Federación Española de Sordoceguera. ¿Nos puedes explicar brevemente en qué consiste esa colaboración y cuál es el trabajo que realiza la federación?
FESOCE es una asociación de organizaciones españolas sin ánimo de lucro dedicadas a prestar apoyo a personas sordociegas, sus famílias y los profesionales o personas que trabajan con ellas. La sordoceguera es una discapacidad sensorial muy poco conocida y un problema especialmente dramático para quien la padece y para sus familiares. Desde Concurso Cocinero del Año hemos empezado a colaborar con Fesoce, ayudándoles fundamentalmente en la difusión de la información sobre la enfermedad y sobre el trabajo que se realiza desde la asociación. Como todo en esta vida, el trabajo de la federación depende de unos fondos que muchas veces no llegan y es por eso que en este momento es una prioridad poder conseguir socios particulares y empresariales que puedan apoyar esta labor. Creo que es un trabajo y una responsabilidad de todos ayudar a los que no han tenido tanta suerte como nosotros. Para conocer la gran labor que está realizando Fesoce podéis entrar en la web: www.fesoce.org.

Fuente: Hostelería digital

Barcelona se convierte en sede de la nueva Confederación Mundial de Padres de Sordociegos

La ciudad de Barcelona se ha convertido en la sede de la nueva Confederación Mundial de Padres de Sordociegos y Múltiples Discapacidades con Base Sensorial (WCPDB, en sus siglas en inglés), una entidad constituida este sábado en Sao Paulo (Brasil).

Según un comunicado, la nueva asociación nace con el objetivo de dar voz a los padres de aquellos menores que sufren esta enfermedad, que según los parámetros europeos afecta a 15 personas de cada 100.000 habitantes.

La Confederación está constituida por entidades de Kenia, Argentina, Brasil, Paraguay, Venezuela, Canadá, Austria, Gran Bretaña y España, y en ella se ha integrado la Asociación Catalana Pro Personas Sordociegas (Apsocecat), entre otras.

Fuente: EpSocial